Historia, receta, tradición, diario o instrucciones. Descubre qué tipo usar según lo que quieras conservar.
No todos los recuerdos se escriben igual. Algunos se cuentan, otros se explican y otros simplemente se dejan por escrito para que alguien los encuentre cuando los necesite.
En Eternalia puedes elegir entre varios tipos de memoria. No es una decisión rígida, pero elegir bien te ayudará a que lo que escribas sea más claro y más fácil de entender para quien lo reciba.
Si dudas, usa esto como referencia:
Un relato libre sobre algo que viviste o quieres que se recuerde. Es el tipo más flexible.
Ejemplos: cómo conociste a tu pareja, un momento importante, una etapa de tu vida.
Contenido paso a paso. Puede ser una receta de cocina o cualquier proceso que quieras enseñar.
Ejemplos: una receta familiar, cómo preparar algo especial, cómo hacer algo que solo tú sabes.
Costumbres o formas de hacer las cosas que quieres que continúen.
Ejemplos: celebraciones familiares, pequeños rituales, hábitos compartidos.
Un espacio más íntimo. Pensamientos, emociones o reflexiones sin estructura.
Ejemplos: una carta, algo que sentiste, algo que no quieres olvidar.
Información práctica para ayudar a otros cuando lo necesiten.
Ejemplos: dónde encontrar documentos, cómo gestionar algo importante, accesos o indicaciones.
Cada memoria tiene un único tipo. No se pueden mezclar varios tipos dentro de una misma memoria.
Si un contenido mezcla varias cosas, puedes elegir el tipo que mejor encaje o dividirlo en varias memorias.
¿Te ha resultado útil?