Cómo funciona
Defines qué quieres compartir, a quién y en qué momento.
Lo demás ocurre cuando debe, en privado y a salvo.


Paso a paso
Decides qué quieres dejar y para quién.
Añades tus mensajes, recuerdos y archivos.
A partir de ahí, Eternalia se encarga.
Modos de entrega
Cada mensaje puede llegar en su propio momento.
Se envía en cuanto se activa.
Eliges la fecha exacta.
Cuando vuelva ese día.
Pasado el tiempo que decidas.
Activación del legado
Eliges quién podrá activar tu legado llegado el momento. Activar y acceder al contenido son dos cosas distintas.
Puedes confiar en alguien o dejar que suceda por sí solo.
Confías en una persona para iniciar la entrega.
Si nadie interviene, un periodo de inactividad lo activa por ti.
Quien activa pone todo en marcha, pero nunca accede al contenido.
Y cuando todo ocurre, llega lo importante.
Entrega
Cada persona recibe justo lo que preparaste para ella.

Palabras que llegan a quien elegiste.
Recuerdos que eliges conservar y compartir.
Fotos, documentos y otros archivos junto a cada mensaje.
Cada entrega se muestra con claridad, intimidad y respeto.
La persona que tú decidas. Puedes cambiarla en cualquier momento.
Puedes configurarlo para que se active automáticamente tras un periodo de inactividad.
Sí. Puedes editar, añadir o eliminar contenido siempre que quieras.
Cada persona recibe solo lo que hayas decidido compartir con ella, en el momento que hayas definido.
Sí. El contenido está protegido y la activación no da acceso a lo que contiene.
Prepara lo que quieres dejar, a tu ritmo.
El resto, ya está pensado.
¿Tienes dudas? Visita el centro de ayuda