Solo tú y las personas a las que decidas entregarlo pueden acceder a tu contenido
Nadie más tiene acceso a tus mensajes, memorias o archivos. Ni siquiera el equipo de Eternalia.
Por qué es así
Eternalia está diseñado para que tu contenido esté protegido desde el primer momento:
- Tu contenido se cifra antes de almacenarse.
- El acceso está limitado estrictamente a los momentos en los que tú interactúas con él o se produce la entrega.
- No existe ningún acceso interno que permita ver tu contenido.
No es una cuestión de permisos. Es una decisión de diseño del sistema.
¿Quién puede ver mis mensajes entonces?
Solo dos casos:
¿Y el resto de personas?
- Activador: no puede ver tu contenido.
- Heredero digital: puede gestionar memorias y tributos después de la activación, pero no tiene acceso a tus mensajes póstumos.
- Visitantes de tributos: solo ven el contenido público de ese tributo.
Privacidad por diseño
La privacidad no depende de quién accede al sistema, sino de cómo está construido. En Eternalia, tu contenido solo puede ser visto por quien tú decides, en el momento que tú decides.