Qué experiencia tiene el destinatario al recibir un mensaje póstumo: cómo accede, qué ve y cómo funciona la privacidad.
Cuando se entrega un mensaje póstumo, el destinatario recibe un email de Eternalia. El email es sobrio, respetuoso y claro: le informa de que alguien le ha dejado un mensaje personal y le proporciona un enlace seguro para acceder a él.
Al hacer clic en el enlace, el destinatario accede a una página privada donde puede leer el mensaje completo.
La experiencia está diseñada para ser:
Todos los archivos adjuntos al mensaje, como fotos, vídeos, audios o documentos, se muestran directamente en la página en forma de galería.
El destinatario puede recorrerlos fácilmente, visualizarlos en el momento y reproducir los vídeos o audios sin necesidad de descargarlos.
Además, todos los archivos pueden descargarse en cualquier momento si desea conservarlos.
No. El destinatario no necesita ser usuario de Eternalia ni crear una cuenta. El acceso funciona directamente con el enlace seguro que recibe por email.
Es una experiencia pensada para ser simple y sin fricciones.
El mensaje es privado. Solo la persona que recibe el enlace puede acceder al contenido.
No se indexa en buscadores, no es accesible públicamente y no se comparte con terceros.
El enlace de acceso al mensaje está disponible durante un tiempo limitado.
Si el destinatario quiere conservarlo, puede descargar el mensaje en formato PDF junto con los archivos adjuntos, o crear una cuenta en Eternalia para mantener el acceso mientras su cuenta esté activa.
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