Conexión físico-digital
Un lugar que sigue hablando
Placas conmemorativas
Transforma un espacio real en un tributo digital que puede crecer con cada recuerdo.

Hechas para permanecer
Diseñadas para integrarse con respeto en un lugar que ya tiene significado.
Una conexión que no se rompe
El tributo puede actualizarse con el tiempo, sin alterar la placa ni el espacio.
Una puerta discreta a su historia
Un gesto sencillo abre una memoria completa, cuidada y viva.
El lugar no se queda en silencio
Cada visita puede añadir una palabra, una imagen o un recuerdo.
Un espacio compartido con quienes importan
Familia y amigos pueden participar y mantener viva la memoria.
Una memoria que se construye con cada visita
Un banco, una lápida, un jardín, un rincón especial. Lugares que ya tienen significado pueden convertirse en espacios donde la memoria sigue viva. Una placa con código QR permite que el recuerdo no quede limitado a una inscripción fija. Cada visita puede añadir una palabra, una foto o un recuerdo.
Cómo funciona
Paso a paso
Compra y configura tu placa
Compra tu placa con código QR y decide a qué tributo quieres vincularla, ahora o más adelante.
Instálala en un lugar significativo
Colócala donde tenga sentido: una lápida, un banco, un jardín, un rincón especial. La placa se queda; la historia también.
Escanea, recuerda y deja un comentario
Cualquiera puede escanear el QR, leer su historia y dejar un comentario, una foto o un recuerdo.
Solicita acceso anticipado
Convierte un lugar físico en una memoria que puede seguir creciendo.