Nuestra misión

Que nada importante se quede sin decir.

Eternalia nace de una convicción: las palabras que importan merecen un lugar protegido, un momento exacto y un destino seguro.

¿Qué pasa con lo que nunca llegamos a decir?

Todo empezó con esa pregunta. Con las cartas que escribimos mentalmente pero nunca enviamos. Con las palabras que dejamos para mañana, sin saber si mañana llegará.

De ahí nació la idea de los mensajes póstumos: la posibilidad de que tus palabras lleguen exactamente cuando tienen que llegar, sin depender del azar ni de terceros. Sin intermediarios. Sin ambigüedad.

Pero al construir ese sistema entendimos algo más profundo. Un legado no se compone solo de mensajes. También son recuerdos, historias, recetas familiares, diarios personales, tradiciones que merecen sobrevivir a quien las vivió.

Por eso Eternalia evolucionó. Memorias organizadas con intención. Tributos digitales abiertos a quienes forman parte de esa historia. Placas físicas con código QR que convierten una lápida en una puerta: no solo un nombre y dos fechas, sino el inicio de algo que sigue vivo.

Y al recorrer ese camino descubrimos algo que no esperábamos. Que proteger un legado no es solo para quien lo deja. Es también para quienes se quedan. Con el tiempo, el dolor cambia. Lo que queda es ternura. Un mensaje que llega en el momento justo puede transformar el duelo. Y una memoria bien guardada puede responder preguntas cuando ya no hay a quién hacerlas.

No somos una red social.
No somos almacenamiento en la nube.
No somos un producto funerario frío.
Somos la certeza de que lo que importa llegará cuando tenga que llegar.

Que nada importante se quede sin decir.

Valores

Lo que nos mueve

Humanidad ante todo

La tecnología solo tiene sentido si protege lo que nos une. Cada decisión de Eternalia empieza por las personas y por el impacto emocional que dejamos en ellas.

Accesible para todos

El legado digital no debería ser un privilegio. Diseñamos Eternalia para que cualquier persona pueda dejar lo importante resuelto, sin complejidad innecesaria.

Privacidad radical

Tu contenido es exclusivamente tuyo. No lo leemos, no lo vendemos, no lo compartimos. Nadie accede antes del momento que tú defines.

Tecnología sólida

Infraestructura robusta, cifrado de nivel avanzado y estándares de seguridad exigentes. Sin atajos. Sin concesiones técnicas.

Forma parte de esto

Ayúdanos a construir un espacio donde lo que importa no se pierda.