Control y entrega

Mensajes póstumos, con entrega exacta y protección total.

Escribe hoy lo que quieres decir mañana. Tú decides a quién llega, cuándo se entrega y bajo qué condiciones.

Cómo funciona realmente

Un mensaje póstumo no es un email programado.
Es una instrucción cifrada que se ejecuta únicamente bajo las condiciones que tú estableces.
Cada mensaje puede tener destinatarios, reglas y momento de entrega propios. Nada se envía sin que lo hayas configurado previamente.
Tú defines las reglas. El sistema las ejecuta.
Porque hay palabras que no pueden quedarse sin decir.
  • Cuatro modos de entrega

    Elige si se envía al activarse tu legado, en una fecha concreta, tras un periodo desde la activación o si tu cuenta permanece inactiva, siempre con avisos previos y opción de cancelación.

  • Destinatarios por mensaje

    Cada mensaje puede tener uno o varios destinatarios, con contenido y condiciones independientes.

  • Cifrado de extremo a extremo

    Nadie puede leer tus mensajes hasta el momento de la entrega. Ni siquiera Eternalia tiene acceso al contenido.

  • Editable en cualquier momento

    Puedes modificar o eliminar tus mensajes mientras tu cuenta esté activa. Nada queda fijado hasta que tú lo decidas.

Cómo funciona

Paso a paso

01

Escribe tu mensaje

Redacta una carta personal, una despedida o unas instrucciones privadas.

02

Elige destinatarios y condición

Selecciona quién lo recibirá y bajo qué condición: al activarse tu legado, en una fecha concreta, tras un periodo desde la activación o si tu cuenta permanece inactiva.

03

Queda protegido hasta el momento

Tu mensaje permanece cifrado y fuera de acceso hasta el momento de la entrega. Solo entonces se descifra para su destinatario.

Lo que no puede quedarse sin decir.

Programa tus mensajes más importantes con la seguridad de que se entregarán exactamente como lo decidiste.