Si no recibes el código de verificación, revisa estos pasos para completar el acceso.
Comprueba la carpeta de spam, correo no deseado o promociones. A veces los correos con códigos de verificación pueden acabar ahí.
Asegúrate de que has escrito bien tu dirección de correo. Un pequeño error puede impedir que el código llegue correctamente.
En algunos casos, el código puede tardar unos minutos en llegar. Si pasan más de 10 minutos, puedes solicitar uno nuevo.
Desde la pantalla de verificación puedes pedir que se reenvíe el código. Ten en cuenta que cada nuevo envío invalida el anterior, así que utiliza siempre el último que recibas.
Algunos correos corporativos o institucionales pueden bloquear este tipo de mensajes. Si estás usando uno, prueba con una cuenta personal (como Gmail u Outlook) o contacta con soporte para ayudarte a completar el proceso.
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