Cómo compartir memorias en vida con personas cercanas o reservarlas para que se entreguen como parte de tu legado.
Las memorias en Eternalia no tienen que esperar a que llegue un momento difícil. Cada memoria se configura de una única forma: en vida o como parte de tu legado.
Si tienes una memoria que quieres que alguien reciba ahora, puedes compartirla directamente. Por ejemplo:
Compartir en vida no elimina la memoria de tu cuenta. Sigue estando ahí, protegida, y puedes seguir editándola en cualquier momento.
Si prefieres que una memoria se entregue solo cuando llegue el momento, puedes incluirla en tu legado. En ese caso:
Mientras no compartas una memoria ni se active tu legado, solo tú puedes verla. Nadie más tiene acceso, ni siquiera el equipo de Eternalia. Tú decides en todo momento quién ve qué y cuándo.
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