Entiende qué es una memoria en Eternalia, qué puedes guardar y por qué merece la pena preservar lo que te importa.
Las memorias son espacios personales dentro de Eternalia donde puedes guardar aquello que te define: historias, recetas familiares, tradiciones, anécdotas, reflexiones o cualquier recuerdo que quieras preservar para las personas que más te importan.
No se trata de escribir un libro ni de redactar algo perfecto. Una memoria puede ser tan sencilla como la receta del bizcocho de tu abuela, la historia de cómo conociste a tu pareja o una carta a tu hijo explicándole por qué elegiste su nombre.
Las memorias cumplen una función muy concreta: que lo que importa no se pierda.
Todos tenemos historias que nunca contamos porque damos por hecho que siempre habrá tiempo. Las memorias te permiten dejarlas escritas, organizadas y protegidas, para que lleguen a quien tú decidas, cuando tú decidas.
Eternalia ofrece distintos formatos para que cada recuerdo tenga su espacio natural:
Un mensaje póstumo está pensado para una persona concreta y un momento concreto. Una memoria es algo más abierto: es contenido que preservas, organizas y decides cómo y cuándo compartir.
Puedes compartir una memoria en vida (por ejemplo, enviar la receta del bizcocho a tu hija hoy mismo) o reservarla como parte de tu legado, para que llegue después de la activación.
Todo lo que guardes en Eternalia está protegido con cifrado AES-256 de extremo a extremo. Nadie puede acceder a tus memorias, ni siquiera el equipo de Eternalia. Solo tú decides quién las ve y cuándo.
Crear tu primera memoria es muy sencillo. Entra en la sección "Memorias" de tu cuenta, elige un formato y empieza a escribir. No hace falta que lo hagas todo de una vez: puedes guardar borradores y volver cuando quieras.
Si necesitas inspiración, piensa en algo que te gustaría que tus seres queridos supieran sobre ti, sobre tu familia o sobre cómo ves el mundo. Ese es un buen punto de partida.
¿Te ha resultado útil?